Diario de una resurrección

Huellas, recuerdos y sonidos

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Cuatrocientos golpes

Published by Alejandro Nieto Alonso under , , on 9.2.10

Los cuatrocientos golpes me hunden el costado

sangran mi camino de espirales y errores

Los cuatrocientos recuerdos me desvelan el pasado

más real y a la ve más lejano

Las cuatrocientas flores que dejé de regalarte

se pudren en la basura del porvenir

sollozan con lluvia de castigadora eternidad

Las cuatrocientas puertas que se abren y cierran

me conducen a la misma calle, a la misma luz

que alumbra cada rincón de mi memoria

Los cuatrocientos silencios me hacen llorar de rabia

y esquivan mis palabras de consuelo, sin pudor

sin ningún remedio, sin mirar atrás

Las cuatrocientas imágenes me guían en la noche

me revelan que una vez estuve vivo

Las cuatrocientas noches sin ti son sólo números

que me restan, me dividen… me recuentan

sólo son horas perdidas, pasos tambaleantes

que me acercan a otro número infinito y fatal

de golpes, recuerdos, flores, puertas y silencios

y después de eso…

cuatrocientas noches más



...O como diría Love of Lesbian:

Cuatro mil días después de aquel año obcecado, detecto que al fin te dignaste a cumplir con la cita inaudible, y me alegro, y me enfado a la vez.
Después de estudiar con cuidado este caso ejerciendo a la vez de fiscal y abogado, de juez imparcial, sentencio lo nuestro diciendo que el fallo más grande pasó por guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás.
Mirarte de frente. Admito en voz alta que no pocas veces he sido tentado en coger mi esperanza y lanzarla sin más a la fosa común donde yacen los sueños... que nos diferencian.



1999

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 8.7.09


No son buenos tiempos. No lo son. Esta canción puede conmigo. Es muy superior a mis fuerzas por contenerme. Y siempre termino reventado y roto por dentro. Es extraño que este grupo no tenga más repercusión. No entiendo. Han sido capaces de traer poesía al pop, un trabajo árduo y muchas veces poco reconocido. Quizá sea esa poesía la que hace que muchos se alejen de Love of lesbian. No son buenos tiempos para la poesía. Nunca lo fueron. Ahora menos.
La banda sonora de mi vida se va completando con sonidos actuales. Que nadie piense que me quedo en el pasado. Lo cierto es que el jamás no se cumplió y aquí estoy, en mis malos tiempos. Solo sin tilde y retrocediendo doce años en mi vida, un poco antes de 1999.
Esta noche no me quedo con ninguna frase de la canción.
No podría elegir ninguna porque todas me matan.
Y ahora es el dolor el que habla por mi boca.
El pop amargo es mi destino.

No son buenos tiempo. No lo son...


Hasta aquí llegó el ritual
de enfados y canibalismo estúpido.
Son demasiadas horas en vela
y nada que decir.


Descansamos nuestra espalda
en las persianas bien cerradas,
tú y yo anémicos
y a cada parpadeo calmado
intentamos dormir.

Terapias mal llevadas sin nadie
que mediara por dos histéricos,

mis gritos envasados al vacío
reventaron al fin.

Y ahora congelo cada instante
sabiendo de antemano
que son los últimos
la noche en que el noventa y nueve
llegó hasta abril.

Ya no hay ganas de seguir el show,
ni de continuar fingiendo,
sólo quiero ser espectador,
relax, entertainment.


Me pregunto quién pensó el guión,
debe estar bastante enfermo,
fue el estreno de un gran director,
le caerán mil premios.


Y al subir al taxi
mis palabras son vapor de cristal
y me dejo el alma
cuando escribo en la ventana:
"que sea cierto el jamás".
¡Oh, cállate!

Y ahora relájate,
ella lo lleva bien,
está aliviada, ¿ves?,
todo ha acabado bien.

Te dice: fíjate,
mira mis manos, ¿ves?,
no pesan nada, ¿ves?,
están flotando ¿ves?.

Putas ganas de seguir el show
ni de continuar mintiendo
y en un travelling algo veloz
sale un "fin" en negro.


Me pregunto quién pensó el guión,
debe estar bastante enfermo,
fue el estreno de un gran director,
le caerán mil premios.

Y a medias del viaje,
callo a gritos
que no quieras bajar.

Y pierdo la conciencia
cuando escucho como dices:
"que sea cierto el jamás".
¡Oh, muérete!