Diario de una resurrección

Huellas, recuerdos y sonidos

Luces nocturnas / Nightlights

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 3.2.11

A veces la realidad se diluye con la memoria, la belleza y las noches sin dormir.

La visita esperada

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 29.1.11
Suena: Iron And Wine – Carousel

Jamás le pareció tan real como con aquella luz difusa sobre su mejilla. Ella sonreía, como siempre hacía cuando estaba algo nerviosa. Pero sus ojos eran suficiente prueba de lo que él nunca quiso creer.

- Vi una luz y entré. -Dijo ella mirándole fijamente-.
- Está bien, puedes pasar. Al menos unos instantes. -Añadió él con rapidez-.
Era real y brillante. Su certeza crecía con cada parpadeo y comenzó a comprender su destino, que se iniciaba con aquella visita, esperada y temida desde hacía tiempo.
- Ya sabes a qué he venido, ¿no? -Lanzó ella sin esperar respuesta-. El único camino es el que tú has elegido. No hay ninguno más ya.

Era cierto. La decisión se había demorado más de lo que era capaz de aguantar y tenía que vivir de una vez, aunque fuera una mentira. La razón había fracasado y sólo su alma había sabido convencerle con promesas, vacías pero útiles.

- Fue una mentira y lo seguirá siendo, en cierto modo y a pesar de lo que tú sueñes conmigo. -Dijo-. Sí. Lo sabía. Era la última de las verdades que le quedaba por asimilar. Pero aún se guardaba una más, la más recondita de sus certezas, la que nadie podría arrebatarle. Ni siquiera ella con sus palabras o sus malditos gestos de acercamiento.

Sólo en sueños era capaz de salir de su madriguera, de abrir la cerradura y escapar. Aunque en los últimos días también era posible verla a la luz del día. Se le aparecía en forma muy sutil. Con una cuchara dando vueltas al te o mientras conducía hacia el trabajo. Era más doloroso cuando se presentaba con una canción o con un recuerdo cruel. Aquello le hacía incluso llorar.

- ¿Has venido a quedarte verdad?
- Sí. Ya lo sabes. Respondió ella. -Para siempre-, añadió.
Él aflojó la presión de sus venas en las sienes. Desabotonó su pecho y metió la mano hasta el codo para agarrarlo con fuerza y, por fin, sabiendo que hacía lo correcto.
- Aquí lo tienes. Entra de una vez. -Dijo él mientras posaba su corazón sobre las manos de ella.
- Lo siento.

Fueron las últimas palabras de ella antes de introducirse en el órgano sanguinolento y rojo. Él lo volvió a agarrar con el puño, apretó y lo volvió a meter en su pecho.

Su última certeza ya estaba dentro. Nunca la olvidaría. La lucha por borrar recuerdos terminó en ese instante. La paz acababa de firmarse porque ella siempre estaría en su corazón.
Esa sería su única certeza. Hasta el final.

¿Búsqueda interrumpida?

Published by Alejandro Nieto Alonso under , , on 25.3.10


La vida da muchas vueltas. Gira sobre sí misma para volver a morder el inicio. Te envuelve en un sinfín de curvas, recodos y esquinas. Te eleva y te escupe. Te sangra y te envenena. Merodea en las cercanías de tu corazón, pero no llega a entrar, sospechosa, inasible y desquiciante. Un día descubres que la vida no te toma en serio, que sólo eres un juego de casualidades en el que tú eres sólo una ficha, un peón de una batalla que ni siquiera imaginas.


Es entonces cuando te planteas si la búsqueda es cierta. Ya no efectiva y necesaria, sino cierta… El equilibrio se desvanece y se escurre entre tus piernas, antes firmes en tus creencias absurdas pero reales y ahora estúpidas y banales. La búsqueda de tu propia existencia se torna infinita y por eso cruel. Muy cruel. Injusta. Vana.


Unos buscamos toda la vida y no encontramos más que incógnitas. Otros no buscan y encuentran. Otros, los más, se encuentran con lo que no buscaban. Ésos sí llegan a conocer la verdadera esencia de la vida, la simple y sencilla rutina de ser, más allá del viaje a ninguna parte, más allá del universo que nos aplasta y del que apenas conocemos nada. Sólo ser, aceptando las condiciones y las reglas del caos que nos rodea. Sencillo y por eso vulgar.


¿Pero quién aprende a aceptar el fracaso? ¿Quién acepta lo que llama a nuestra puerta sin ni siquiera una queja o un gesto de asombro? ¿Quién asimila lo extraño del convencimiento natural? ¿Quién desiste de cambiar? ¿Quién deja de llorar?


Sólo los felices, los que todo les va bien, los desmemoriados, los desapasionados, los santos, los cuerdos, los llanos de sensibilidad, los amantes del amor confortable, los dueños de lo evidente… Los que no son como yo, quizá ni como tú que lees estas palabras.


Lo siento, pero yo sufro por dentro. Me trituro mientras tiemblo. Me desvelo de madrugada. Lloro por una búsqueda que el destino me roba y me deja sin nada que hacer ni probar.

La vida me traiciona, sí… pero yo seguiré buscando.


Suena: Si está bien, de Los Planetas.


Si todo va tan bien,
si todo va tan bien,
¿por qué este dolor
que siento?

Y si todo va tan bien,
si todo es tan sencillo,
¿por qué este vacío
que siento?.

Si está bien,
si está bien,
si es tan fácil,
¿por qué duele así
por dentro?

Vivir deprisa, más deprisa

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 12.3.10


Un abrazo eterno…

desde el cielo

hasta lo más profundo del mar

Una caricia infinita…

desde tu cabello, tus dedos, tu piel

hasta lo más hondo de tu alma

Sólo quiero morirme

y esperar en un rincón del cielo, solo

ese abrazo que tanto echo de menos

aquellas caricias que me volvían loco

esas palabras que nutrían mi anhelo

Sólo quiero morirme

avanzar rápido, arriesgarme, vivir deprisa

envejecer sin pausa, dormir poco

llenar espacios y tiempo

sólo quiero llegar al fin, ser valiente

para tenerte otra vez cerca

para abrazarte por última vez

o por primera

y para siempre

en un abrazo eterno

en una caricia infinita


Suena: La gota de rocío, de Silvio Rodríguez


Batallas perdidas

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 12.3.10

El pasillo es un ejército

la cama un estallido

la cocina una trinchera

la casa un enemigo

en esta guerra que es vivir

sobrevivir a la soledad

es la única victoria

de cada noche

y el único faro encendido

el siguiente amanecer

Aprender a comer solo

llorar sin lágrimas

sonreír sin ganas

fingir para salvarse

dormir para no recordar

olvidar para seguir en pie

y los libros son fusiles

las sábanas una ciudad arrasada

el armario un cementerio

tu lado de la cama un campo de minas

en esta guerra ya perdida

que es vivir

Puzle sin terminar

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 26.2.10


Llegamos. Eso es todo. No sé por dónde vine y cómo llegué aquí. Tengo un sabor amargo en todo lo que hago… y no he mordido. Me arden los ojos… y ni siquiera he mirado. Me atasco en cosas sencillas, me guardo el alma, lo reservo para el futuro… pero ni siquiera sé si llegará. Me doy sin preguntar, me lanzo en medio de la tormenta… y nadie comprende mis palabras. Ni siquiera yo. Soy un puzle sin terminar al que le faltan piezas y que no encuentro a pesar de la calma y la constancia.

Llegamos. Llegué. Ya no soy el mismo que trazaba sin rubor frases y poemas con 16 años… pero sigo buscando lo mismo ahora. No sé cómo llegué a este punto y aparte, a este borde de un abismo sin fondo en el que mi equilibrio tiembla de impaciencia, a este cruce de caminos sin indicaciones, a esta niebla plomiza que me rodea y me abraza con exquisita crueldad. Fui feliz y también cobarde en aquella habitación marrón y verde. Tuve las piezas en mis manos… pero se escurrieron entre los dedos. Ahora sólo llego… sin ser… sólo corro, vuelo, salto, camino, navego, me muevo, paseo, me desplazo sin sentido…


Llegué aquí y ahora quiero sentarme. Quiero descansar sobre mi punto y aparte y esperar a que alguien pase y… me termine.

Punto y aparte

Published by Alejandro Nieto Alonso under , , , on 13.2.10


Punto y aparte. Paso a nivel con barreras. Al final de la escapada. El tiempo puesto en marcha de nuevo con un golpe en la sien. O en el corazón. O una colleja. El primer paso después una larga y ansiosa espera. Tambaleante, a regañadientes, sigiloso, en una calle encharcada y llena de barro. Pero paso al fin. Salgo de la pecera donde me había encerrado durante tantos meses y la sensación es de miedo.

Prefería sufrir a no sufrir nada. “Me estoy sintiendo vivir cuando me dueles”, decía Salinas. Bien, pues se acabó. Me lanzo al vacío en mitad de un incendio y dejo atrás ese doler para vivir. Lo intenté. El miedo cedió, quise arriesgarme, me fugué contigo, me entregué a tus fantasmas, canté tu música, sentí tus odios, me empapé de tus labios… pero el dolor siguió y la vida se detuvo. Como cuando era lunes y la semana comenzaba. Como cuando me empeñé en subir al tren equivocado.

Pelear fortalece. Esquivar enriquece. Olvidar te hace más sabio, aunque sea contradictorio. Desmemoriado quiero estar, mientras el punto siga aparte y las barreras no me dejen cruzar al otro lado de mis recuerdos.

Por tradición

Published by Alejandro Nieto Alonso under , , on 9.2.10


Aún no es tan tarde. Es bien fácil... La profecía se cumple. Dos extraños se confunden y se aman sin conocerse. ¿El error es ser superfluo? ¿Entregarme demasiado rápido? ¿Mostrarme tal y cómo soy? ¿No esconderme tras una fachada de confianza y pulcritud?
Mi vida es como el universo, aparentemente sin orden, lleno de estrellas y siempre, siempre en expansión.
Los defectos son tan necesarios para el orden interno como lo es la pasión que siempre busco en cada rincón, en cada esquina de esta ciudad esquiva. Pero los defectos son más listos que la dramática búsqueda del sentido último. Cada amanecer se va pareciendo al anterior a cada paso que mi galaxia se expande. Cada pregunta se suma a una montaña de valentía absurda y que no conduce a nada.
¿El cosmos puede cambiarse? ¿Podemos saltar ese eje en el que gira nuestro destino? ¿Podré encontrar a mi otro yo en uno de esos saltos de tiempo y espacio? La tradición indica que no será posible, que no podré sobrevivir a tu indiferencia, ni soportar tu rostro de piedra, ni enderezar nuestros defectos... ¿Será demasiado tarde para saber dónde estás? Yo seguiré aquí, sentado, esperando, valiente, intentándo romper el eje del tiempo y devolver las cosas a como estaban antes o a como estarían después, o a como nunca estuvieron...
No pierdo la esperanza de quebrar la tradición.

Cuatrocientos golpes

Published by Alejandro Nieto Alonso under , , on 9.2.10

Los cuatrocientos golpes me hunden el costado

sangran mi camino de espirales y errores

Los cuatrocientos recuerdos me desvelan el pasado

más real y a la ve más lejano

Las cuatrocientas flores que dejé de regalarte

se pudren en la basura del porvenir

sollozan con lluvia de castigadora eternidad

Las cuatrocientas puertas que se abren y cierran

me conducen a la misma calle, a la misma luz

que alumbra cada rincón de mi memoria

Los cuatrocientos silencios me hacen llorar de rabia

y esquivan mis palabras de consuelo, sin pudor

sin ningún remedio, sin mirar atrás

Las cuatrocientas imágenes me guían en la noche

me revelan que una vez estuve vivo

Las cuatrocientas noches sin ti son sólo números

que me restan, me dividen… me recuentan

sólo son horas perdidas, pasos tambaleantes

que me acercan a otro número infinito y fatal

de golpes, recuerdos, flores, puertas y silencios

y después de eso…

cuatrocientas noches más



...O como diría Love of Lesbian:

Cuatro mil días después de aquel año obcecado, detecto que al fin te dignaste a cumplir con la cita inaudible, y me alegro, y me enfado a la vez.
Después de estudiar con cuidado este caso ejerciendo a la vez de fiscal y abogado, de juez imparcial, sentencio lo nuestro diciendo que el fallo más grande pasó por guardar solamente los días más gratos y olvidar los demás.
Mirarte de frente. Admito en voz alta que no pocas veces he sido tentado en coger mi esperanza y lanzarla sin más a la fosa común donde yacen los sueños... que nos diferencian.



Escaparé antes

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 25.1.10

Escaparé antes

cuando no sea tarde

cuando aún haya esperanza

huiré antes del terremoto

antes de que mis cimientos tiemblen

y no tenga donde agarrarme


Escaparé antes

aunque el viento me lo impida

y sus ojos me sueñen cada noche

desapareceré del escenario

sin magia ni truco, sólo miedo

Escaparé antes que ocurra

mucho antes que mi cabeza lo ordene

antes del amanecer, de madrugada

sin que ella lo sepa, sin que nadie me vea

Escaparé sin avisar

antes de que traigan las cadenas

y todo se vuelva trágico e intenso

me marcharé sin despedirme

sin lágrimas, sin abrazos, sin estaciones

todo será rápido y sin temor

sin una mirada atrás, sin remordimiento

y el sacrificio me tornará más sabio

más fuerte para la próxima huída

más duro para la última

Escaparé antes de ti

y regresaré a casa, sin correr riesgos

sin miedo a encontrarte en el pasillo

o en lo más profundo de mi memoria

Escaparé antes de que todo suceda

y ya no pueda fugarme ni olvidarte

ni desencadenarme, ni bajarme del avión en llamas

que son tus brazos acogedores

tu cuerpo buscador, tu risa soñolienta

tu ternura disfrazada, tu dulzura desperdiciada

tu amor herido, tu alma atormentada

y nuestro futuro imposible

Escaparé antes…

pero no quiero


Suena: Neighborhood #1 (Tunnels) de Arcade Fire



Cambiando

Published by Alejandro Nieto Alonso under , , on 25.1.10
Cambiar, girar, evolucionar…
Admitir que el horizonte siempre estará lejos
siempre nublado dentro de mi habitación
buscando un equilibrio imposible.

Cambiar, huir, esconderse…
Esquivar los golpes mientras me quedo solo.
Limpiar mi cabeza de paraísos posibles
evitando el padecer ambiguo de ser hombre
en un mundo de hombres.

Cambiar, renacer, revivir…
Intentar pasear sin llegar a ningún sitio.
Siempre hurgando en un interior
diminuto y extraño para la vida infinita.

Cambiar, volver a perder, levantarse…
Y mantener la sonrisa en el rostro
sin una razón, sin ganas, sin deseo.
Y siempre regresar al mismo punto de partida:
la soledad del primer llanto,
la pesada soledad del nacimiento,
la angustiosa soledad del no saber
qué nos pasará cuando cambiemos

Manchas solares

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 16.1.10


Prefiero el reflejo

la imagen, el oasis ilusorio

Prefiero el sueño

la figura difuminada, el lejano sonido

Prefiero el futuro recuerdo

las gotas de lluvia resbalando en el cristal

prefiero vivir sin buscarte

caminar por mi cabeza sin memoria

prefiero retirarme

antes de indagar y encontrarte

en un rincón de mi euforia

en una esquina cualquiera del tiempo

Prefiero las nubes

el cielo gris, la playa mojada

el espacio vacío, la incertidumbre

Prefiero aquel regalo soñado

palabras de mi imaginación

que nacieron la mañana

en que me diste la espalda

quebraste la emoción

y escapaste por la rendija

de la desilusión

más desolada





Cuando el alma

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 11.1.10

Cuando el alma se empeña

ningún muro es consistente

ninguna razón es suficiente

ninguna coherencia antigua la detiene

Cuando el alma se enciende

no hay rompeolas que las olas aguante

no existen palabras que amansen

no hay agua para apagar el corazón ardiente

Cuando el alma te empuja

apenas puedes contener su aliento

tus raíces no evitan el sincero tormento

una simple caricia te desgarra y asusta

Sin muralla, sin razón, sin coherencia

sin agua, sin rompeolas, sin palabras

sin raíces, sin aliento, sin paciencia

tu alma te inunda libre y franca

borra tus fronteras, tus refugios, tus certezas

tu intimidad se vuelve enemiga

tus últimas verdades estallan en pedazos

Entonces sí, te descubres vulnerable

te despiertas con miedo y sollozando

caminas sin sombra ni rumbo

junto a tu alma caprichosa e ingobernable

Adiós 2009

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 31.12.09


Me lo pide el cuerpo. Hago balance en el último día de este año… ¿nefasto? Ni hablar. Sólo un año más, o menos para el final, pero cargado de emociones, en una montaña rusa de miles de kilómetros con subidas interminables, descensos pronunciados, curvas bruscas y una altura de vértigo. He reído y llorado más que nunca. He amado y odiado a partes iguales. Me caí y me levanté. Me empujaron y golpeé. Perdí a personas por el camino y gané otras, quizá mejores, nunca lo sabré, siempre diferentes y emocionantes. Sufrí y aprendí con ello. Soñé con algo mejor y me di cuenta que ya lo tenía dentro de mí. La cagué y también sorprendí, hice llorar y también supe acariciar, besar y forjar amistades, quizá amores futuros, quizá nada, quizá todo… El 2009 se va y me deja vacío de errores, prejuicios, traumas y malos tragos. Me siento más yo y eso dice muy poco de mi yo anterior. Ahora soy el que siempre fui, el que nunca debí dejar ser, el que siempre quise ser, el que nunca imaginé que podría llegar a ser. El 2009 me deja repleto de deseos, de cosas por hacer, gente por conocer, y sobre todo, de ganas de quererme más. Lo que nunca jamás debí dejar de hacer.
Así que ahora voy con los premios a las mejores actuaciones individuales o colectivas del año 2009, a los mejores libros, a las mejores películas y a las mejores sensaciones de doce meses que han pasado como un relámpago, sin trueno, sólo con una luz que me maravilló en instantes sublimes y difícilmente olvidables.

Las canciones más escuchadas: Según mi itunes ha sido ‘Noches Reversibles’, de Love of lesbian, seguida por ‘Jet Lag’ de Iván Ferreiro. Según mi página de lastfm.es ha sido ‘Olor a mandarinas’ de Zahara, seguida por 'Copenhague' de Vetusta Morla. ¿Alguna conexión entre ellas? Sí, que son recuerdos nuevos. Nada de pasado hay en ellas. Son mías y sólo mías.
Películas:
Podría quedarme con ‘No sos vos, soy yo’ de Juan Taratuto, por motivo obvios, o con ‘Azul’ de Krzysztof Kieslowski, por motivos no tan obvios. La verdad es que no ha sido un buen año para el cine. Lo he abandonado, aunque prometo volver al salón de mi casa.
Libros:
2009 fue el año de Paul Auster y de Sandor Marai, el año en el que redescubrí la buena literatura, la de los sentimientos, dejando atrás a lo templarios y demás mandangas por fin. Pero me quedo con Mario Benedetti y ‘El amor, las mujeres y la vida’ una recopilación de sus mejores poemas de amor. Todo un lujo, una razón para vivir, un maestro y una pérdida irreemplazable.
La mejor lección:
Todo sucede por alguna razón. Aunque lo más probable es que tú hayas elegido esa razón, de modo inconsciente pero sí. Nadie marca tu destino más que tus propias decisiones.
La mejor comida:
La tortilla de patata.
El mejor consejo:
Sé egoísta, pero sin ser un cabroncete. Inolvidable, porque fue el último del año y el mejor de todos.
El mejor momento:
Conocer a varias personas que me han devuelto la ilusión por la vida y que me hacen sentir bien sin necesidad de explicar nada. No juzgan, escuchan. No exigen nada a cambio, sólo se emocionan junto a mí. Quizá sean amigos dentro de un tiempo. Ojalá.
Un blog.
No lo dudo. Era en abril. Una ventana al extenso y hostil mundo interior, una melancolía contagiosa y preciosa y un gusto extremo por las palabras justas, las frases que llegan al alma y las experiencias casi compartidas, universales, eternas y siempre peligrosas de exponer en palabras. Ella lo hace sencillo y dulce, sentido y emocionante, doloroso y sutil, único y eterno.
Un reencuentro:
Con mi pasado sí, pero con un pasado del que sólo veía el exterior. Ahora he visto la parte más humana de esa persona, la más afectiva y la más cobarde, la más valiente y la más defectuosa. Quizá yo sea uno más para ella. Para mí ya no. Supo escuchar y no pedir explicaciones.
El mejor día:
Hoy. Mañana será mejor, pero me quedo con esta noche, con la última conversación, con la última sensación de estar a gusto conmigo y con la última persona con la que compartí tiempo y palabras. ¿Qué más puedo pedir? Sí, una caricia. Siempre hay una caricia por regalar y muchas por recibir.


Suena: Ando como hormiguita, de Silvio Rodríguez

Asiento del pasajero

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 21.12.09


El tratado de cirugía delante de mis narices me recuerda cada día que las operaciones más complicadas son a corazón abierto. No hay bisturí que resista ese desmenuzamiento sangriento de la realidad interna, de lo más profundo, de lo escondido bajo llave, de lo oculto en un cofre olvidado hace tiempo y siempre recordado por uno mismo en situaciones absurdas como cuando metes la llave en la cerradura de la puerta de tu alma.
Los que nunca se dejan ayudar morirán solos. Golpe al estómago. Es sencillo. Brutal. Ahora, en medio de la calle helada y repleta de gente, me acostumbro a hacer balance de una vida que descubro extraña e incoherente. Y me muestro distorsionado, en medio de la niebla y con el mismo disco rayado sonando una y otra vez, en un bucle que ya cansa y destroza mis oídos.
Me creo suspendido en el mismo instante, en el mismo universo imperecedero e inmóvil. También vislumbro desde mi trono inerte que eso no es cierto. Soy una estatua, pero observo mi alrededor con los brazos cruzados. Todo se mueve, ríe, siente, sangra, salta, habla, construye, une, abraza… Todo pasa delante de mí, todo transcurre y viaja al futuro. Todo menos el tratado de cirugía, que sigue ahí, frente a mis ojos.
Pasarme la pelota explosiva de la culpabilidad, de la responsabilidad de mandar todo a la mierda no fue un buen inicio del final. Supongo que no hay buenos comienzos cuando tratamos de terminar. Por eso la historia compartida te deja signos de momentos añejos y dulces, de instantes íntimos, de caricias en la cocina o silencios maravillosos. Y ese mismo poder te revela imágenes crudas, en blanco y negro, crueles y sinceras, en las que las figuras se van desvaneciendo cada día un poco más, hasta que ya no puedes verlas, ni siquiera reconocerlas.

De poco sirve intentar buscar en este desordenado cosmos que es hoy, que fue siempre, mi cabeza. En la búsqueda pierdes amigos, oportunidades, trenes, alternativas… pero sigues empeñado en encontrar esas figuras que se destiñen con las gotas de lluvia en un papel arrugado. Al final sólo queda el deseo de desear algo imposible como es encontrarte a ti mismo en un tratado de cirugía.


Suena: Passenger seat, de Death cab for cutie



El saben aquel que diu

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 17.12.09


Ternura, bondad, amistad, cariño, afecto, protección, atracción, afinidad, comprensión, fascinación, hechizo, pasión, coqueteo, romance… y también tragedia. Los sinónimos para referirse al amor pueden ser infinitos. Cada persona elige los suyos según el alma, el gusto, la educación, la voluntad o el mismo deseo de amar de cada uno. Pero este es mi blog. Yo elijo aquí. Y hoy quiero ver el amor como una tragedia, como un chiste sin gracia o como un desengaño en bucle infinito.

Creo que ya he tratado aquí el concepto de tropezar dos veces en el mismo error. No creo en el destino pero la vida a veces te sugiere lo contrario. Al final, creo que todos buscamos a alguien para el que estamos predestinados, de ahí los tropiezos continuos, los errores similares, los fracasos iguales, las decepciones calcadas. Y seguimos buscando a pesar que la vida es una tragedia, incluso a veces un drama. Pero me asombra la capacidad de reconstruirnos y de renacer que tenemos. A pesar de las tragedias individuales que azotan nuestras cabezas y nuestros corazones solitarios.

En la última semana he escuchado mucho esta canción. Me hace gracia comprobar como The New Raemon hace fluir sus letras de lo más pequeño, del detalle más nimio de la vida diaria y rutinaria, al sentimiento universal de dolor, que a todos nos llega. Y es precisamente ese viaje del menos al más, de lo particular a lo general, lo que convierte esta canción en una declaración general de que la vida es una mierda (quizá sólo el amor), para la que nunca fuimos entrenados ni preparados.

Eso sí, en cada acorde de esta canción tan escasamente vitalista en sus frases, se esconde una postura optimista hacia la vida y el amor. La misma sensación con la que ahora mismo viajo por la vida. Frío y calor, blanco y negro, invierno y verano, los Beatles y los Rolling Stones, Cristiano Ronaldo y Messi…Cada día me levanto regular, voy al trabajo y me deprimo, vuelvo y me alegro, leo y olvido, escribo y me divierto, hablo y me ilusiono… Todo un torbellino de sentidos, una encrucijada tras otra, una puerta tras una ventana, un laberinto de misterios por resolver… Pero eso me gusta. Al menos ahora tengo la sartén por el mango. Y quien sabe, quizá alguna de esas ilusiones nacientes, emerjan con fuerza de mi interior y acaben con esta maldita montaña rusa que es mi propia tragedia.

Se ha cerrado el ciclo de fantasmas dormidos
de rarezas personales
de pasiones fugaces.

Se ilumina la pantalla,
aparece tu nombre.
Me has pillado tranquilo
con mi cuarto recogido.

Suenas triste y olvidada,
puede que desencajada.
La rutina asomada
reaparece en cada casa.

Dónde no hay delaciones
¿Quién no sufre desengaños?

¿Quién no se ha venido abajo?

¿Dónde te has metido?
Puede que en una tragedia.
Nunca nos dijeron:
este chiste no tiene puta gracia.

Perfecta imperfección

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 15.12.09

No entendimos la imperfección

ciegos, ante su belleza incorrecta

pero hubiera esperado hasta el fin

a que el deseo no te tornara infeliz

me hubiera quedado mirando, observando

tus días, soñando las noches a tu lado

A veces incluso creo que me detengo y espero

en una encrucijada de destinos borrados

A veces creo verte vagar por aquel camino

Pero eso no era lo correcto

no era lo que tenía que ocurrir

no fuimos lo que soñábamos

no entendiste que la exigencia

es traidora, hambrienta y efímera

Las razones carecen de valor ahora

las explicaciones se pierden en palabras

la búsqueda es infinita y circular

cuando por dentro estás vacío y por fuera solo

sólo la huída te salva entonces

te oculta y aparta de la mediocridad

de tus propias decisiones

perfectamente imperfectas

de tu carácter

imperfectamente perfecto

aunque eso

nunca llegamos

a entenderlo


Suena: Scarborough Fair, de Simon & Garfunkel

Noche incógnita

Published by Alejandro Nieto Alonso under , on 21.11.09


El milagro con el que invento palabras

la confianza, mis últimas certezas, mi escasa fe

todas las monedas que me quitan el sueño

otro tercio de mi vida, todo mi saber

los pies que casi nunca me llevan hacia ti

los oídos ya inútiles y añorantes de tu voz

todas mis canciones preferidas, las que me recuerdan a ti

todos los objetos que acumulé sin sentido

el optimismo, la alegría, la educación

la otra mitad de mi corazón malherido

mis días posteriores, mis amaneceres solitarios

la mejor versión de mi torpe y extraño humor

los celos, la ambición, la perseverancia, la bondad

los ojos que te vieron por primera vez

mis miedos más profundos, los que no conoces

mis recuerdos contigo, nuestros dos únicos viajes

el sabor de tus labios, las caricias regaladas

el deseo, la vergüenza, la raíz de mis lágrimas

el olor de tu cuello, el color de tus silencios

la memoria antigua, las sorpresas, la rabia

mis pobres riquezas, mi sigilosa alma mortal

el tiempo, la ilusión, la apabullante calma de tu ausencia

Todo esto arrancaría de mí

sólo por pasar esta larga

e incógnita noche junto a ti


Suena: SPNB, de Iván Ferreiro

Con suficiente basta...

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 11.11.09
Podada, cada vez más simple, mi vida cobró vida. Otro post muy interesante para conocernos un poco más y vivir con más sencillez en busca de esa felicidad que se nos escapa a cada instante, a pesar de que está delante de nuestras narices. ¿Por qué es tan complicado vivir así, podado, sin pesados vestidos impuestos por la moda y la sociedad?

Mordiscos

Published by Alejandro Nieto Alonso under on 3.11.09

Mordiscos, caricias, olor a deseo

dedos en tu cabello suelto, un beso infinito

miradas de hambre salvaje, piel sobre piel


Aquel pasillo se hizo diminuto

para albergar tanta pasión

aquella noche se hizo ignorante

para no querer entender tanto amor

Intimidad inmensa, el roce de tus yemas

en mis ojos, un ángel entre mis miedos

un abrazo con sabor a hogar y decisión correcta

un encuentro con permiso para lo imposible


Aquel destino se hizo gigante

para aguantar tanta nostalgia excarcelada

aquel gemido se hizo dulzura

para soportar tu ausencia abandonada

Mi mano por debajo de tu cuello

mi pulgar en tus labios, conmovido de belleza

viajé por tus piernas, por valles y colinas

soñé por tus pechos, con decisión imposible

volé sobre tu vientre, con ternura

para deslizarme con fingida tristeza

sobre tu ombligo y tu ardiente cintura

siempre agradecidos con mi torpe simpleza


Aquel milagro se hizo cierto

para despedir lo que jamás ocurrió

aquel naufragio se hizo beso

para dar la bienvenida al último adiós

aquella maravilla, lágrimas del viento

para llorar de alegría aquel amor

imposible

único

y perfecto